CHRISTOPH BEHL: «UNA DE LA FUERZAS DE PANASH ES SU AUTENTICIDAD»

Christoph Behl es el director de Panash, una película sobre el freestyle, rap y trap en Argentina. Nacido en 1974 en Alemania, llegó a nuestro país a fines de los noventa. Estudió en la Universidad del Cine de Buenos Aires y en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. Debutó en 2003 con el cortometraje Public/Private, siguió trabajando en documentales y en 2014 estrenó su primera ficción, El Desierto. Panash se estrenó el pasado 7 de julio y está en los cines Gaumont (CABA), Cosmos (CABA), Renzi (Santiago del Estero), Orán (Salta) y José Hernández (Chubut). Próximamente estará en la plataforma de Amazon Prime.

Fuente: Télam

– Christoph, el jueves 7 de julio se estrena Panash, tu última película. Entiendo que se retrasó por la pandemia. ¿Hace mucho están esperando su lanzamiento?

– Grabamos en 2019, no llegamos a estrenar, vino la pandemia y se complicó un poco. Llegamos ahora. Estuvimos aguardando también distintas cuestiones sobre la distribución y lo pudimos resolver ahora con un circuito en cines un poco más chico, pero luego vino Amazon Prime con algo más grande.

– ¿Cómo nació la idea de hacer una película de rap?

– No sé cómo nacen las ideas. Combiné distintas cosas. Conocía a los chicos de Fuerte Apache, a mí me gusta mucho también la obra Cyrano de Bergerac, es un clásico muy lindo. Y en un momento hice un click, pensé que estaría bueno hacer, no una versión, pero sí algo basado en eso y usando el rap como la poesía de hoy, y de pronto estaba ahí. El rap es lo que hoy de alguna forma es la poesía popular, la poesía para los más jóvenes. El atractivo era ese de resignificar la poesía. Para mí las ideas son dadas, uno no puede explicar de dónde vienen. De pronto conectás dos o tres cosas y decís “acá hay algo”.

– ¿Ya tenías un vínculo con el mundo del rap?

– A algunos de los artistas ya los escuchaba, y conocía a algunos otros. A los chicos de Fuerte Apache los conocí en 2008. Íbamos a hacer unos videoclips juntos que al final no salieron, pero hubo varios encuentros. Me gustaban mucho, me parecen un poco los pioneros también de la música urbana en la Argentina.

– ¿Y ya tenías pensado quiénes querías que actúen o hubo casting?

– En algunos casos hice casting, de hecho con Valessa hicimos varias pruebas y nos gustó. Después, con artistas más conocidos como Homer el Mero Mero o el Pekeño 77, fue más una reunión, charlar, ver si había un terreno en común sobre su proyecto y se encontró.

– ¿Hubo colaboración de los artistas en algo de la producción?

– Sí, un montón. En la estructura del guion no tanto, pero en las letras y los temas directamente, bajo cierta coordinación, estuvieron ellos.

­– Y las escenas de freestyle, ¿son de verdad?

– Sí. Pusimos a todos los que invitamos ese día en el contexto de la película e hicimos una batalla real, con premio y todo. Se hizo de verdad una batalla en donde todos participaron y en el medio mechamos las escenas, pero le generamos un ambiente muy real y una batalla de freestyle con todo, con jurados y premio.

– Participaron muchas figuras de la escena urbana. ¿Creés que eso le da cierto aval a la película dentro de ese círculo?

– Parece que sí, porque realmente invitamos, no es que se pagó, sino que se contó del proyecto y se coparon. Si bien después salieron algunas producciones, este fue el primer proyecto donde se habló de hacer una película o algo con el rap y el freestyle, y la verdad se coparon mucho todos, por eso estoy muy agradecido. Trueno se tomó un día y vino, también está Coscu. Y eso le sumó a la película. De hecho, el día de la competencia fue el cumpleaños de Homer y lo pasamos todos ahí.

Fuente: Télam

– ¿Tenías la idea desde el principio de hacer un musical?

– Sí, fue un planteo desde un principio. Queríamos hacer una película de género. Tiene una intensidad un poco menor que una película como Moulin Rouge, que cantan bastante más, pero la idea de romper la cuarta pared y que canten a la cámara estuvo muy meditada. Hamilton ha sido una gran inspiración, es brillante lo que hicieron. Me gusta que sea una película de género musical. Es como un leit motiv mío: hago películas de género, pero extrañas. La anterior es una película de zombis donde hay un solo zombi.

– Teniendo en cuenta que el freestyle es una disciplina que nace muy del under, sobre todo en barrios populares, ¿hubo alguna tensión al hacer con eso un producto más cercano al mainstream y lo comercial?

– No, creo que la película respeta mucho eso. Dijimos “hagamos una película sobre rap, trap, freestyle, que sea lo más auténtica posible, que las letras y todo eso venga del lado de ellos”. Y salvo Dani Ribba, que es un genio y lo adoro, todos los pibes son de barrios populares: Homer de Neuquén, los pibes de Fuerte Apache, Peke de un barrio jodido de Montevideo, Valessa de La Matanza. Es bastante real y eso lo respetamos siempre, y me parece que es el espíritu de la película también. Tiene poco presupuesto, hay cosas que hoy haría mejor, pero una de las fuerzas que tiene es su autenticidad.

– ¿Cómo fue dirigir a un grupo de artistas que en realidad son músicos y no actores?

– Actúan de sí mismos, eso ayuda. Si bien actúan una historia, todos se parecen a sí mismos, y eso me parece clave. De hecho, Homer y el personaje se mezclaron mucho. Y la relación fue muy cercana, y sigue siéndolo. Fue un trabajo bastante íntimo, se generaron muchos contactos, Homer y el Peke no se conocían y después hicieron temas juntos.

Fuente: Télam

– ¿El contexto del país ayudó a que surja esa combinación de cosas que comentaste al principio y que llevó a que nazca el proyecto?

– Obviamente el neoliberalismo está presente en la película. Las tomas de archivo son o de 2001 o de 2017 con las reformas jubilatorias. Es importante que uno reconozca que es de ahí. De hecho, la escritura de la película también es de ahí, de fines de 2018. Está un poco plasmada mi sensación sobre ese momento, incluso en los temas y lo que hablan los pibes. Quizás no es tan directo, no es una película de denuncia, pero el contexto está y me parece que es marcado. Fue el origen de la escritura, después de ahí armamos esa cosa atemporal y distópica que se ve en la película.

– ¿Algo personal para agregar?

– Que vayan a verla, en sala o en Amazon Prime. Que entren a nuestras redes y apoyen el proyecto, que se generó mucho en comunidad y son todos bienvenidos a sumarse.

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