Este 26 de octubre, en Parque de la Ciudad (Buenos Aires), se llevó a cabo el festival de metal Knotfest: el hijo espiritual y cultural de los integrantes de la banda Slipknot. Con más de 30.000 asistentes y seis de las bandas más conocidas a nivel local e internacional, el Knotfest sacude los cimientos de la cultura argentina no solo captando la atención de los fanáticos del género, sino que también atrayendo a un público más amplio, mostrando la capacidad del metal para resonar con diversas generaciones y contextos culturales.
La grilla del festival fue el principal atractivo para los amantes del género. Encabezada por Slipknot, la banda estadounidense celebró su 25 aniversario con una selección de sus canciones más icónicas, generando una conexión visceral con el público. A su vez, Amon Amarth trajo su característica mezcla de death metal melódico y temáticas vikingas, mientras que Meshuggah, con su precisión matemática en riffs, y Babymetal, el grupo japonés de kawaii metal, ofrecieron una propuesta que rompió esquemas.
Con su primera edición en Argentina, el festival también ha reforzado el impacto de Knotfest en la región, sumándose a la serie de eventos previos en países como Chile, Brasil y Colombia. La energía y el despliegue visual en el escenario convirtieron esta fecha en un evento único, que ya se ha consolidado como una celebración del metal para los seguidores locales y un nuevo referente en la escena de festivales del país.